Carrasca, encina...un árbol qué, a parte de sombra y buen sitio para echarse una siesta, nos da bellotas para comer; por aquí, ásperas y amargas, aunque a los animales de casa y jabalis si que les gustan.
Tambien se aprovecha la leña, del tronco y las raíces, aunque quedan pocos encinares. Tienes que pedir permiso para recogerla, aunque el árbol esté caído.
La encina es buena para muchos remedios de salud, naturales.
Un señor de Abiego (Somontano de Barbastro, Huesca), recogía las flores de carrasca, y las empleaba en infusión para bajar la tensión arterial.
En casa cogemos la corteza de las ramas jóvenes, la dejamos secar y la trituramos. Después, en agua hirviendo, introducimos (por un litro de agua, una cuchara sopera de corteza) y lo tenemos allí 15 minutos...hasta que el color del agua es marron-rojizo muy oscuro.
Lo utilizamos enseguida, cuando se ha enfriado. Si no lo empleamos inmediatamente, lo guardamos en el refrigerador, hasta máximo un día.
Se puede utilizar para curar muchos problemas de piel, por el poder astringente que tiene la corteza, y la mayor parte de los productos de encina. Por ejemplo para las hemorroides, en baños de asiento, para los eccemas, heridas que no cicatrizan fácilmente...
Hay que tener cuidado, este cocimiento NO SE PUEDE BEBER !!!